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sábado, 8 de marzo de 2014

 DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

    Por:   Mg. William Torres Carrasco
 El día 8 de marzo  se celebra El  Día Internacional de la Mujer, en este homenaje   se  resalta  los esfuerzos femeninos para conseguir la igualdad y la justicia,  y la lucha constante para  plasmar de manera definitiva la equidad de género, donde tanto las mujeres  como los hombres, sin distinción alguna,  tengan las mismas condiciones para su desarrollo personal en   los niveles  sociales,   económicos y políticos de la sociedad.   Lo más significativo de esta fecha, es el reconocimiento a la valía de la  mujer adolescente, joven,   adulta y  anciana, que  mediante la realización de   sus  diversas actividades, logran  aportar el  gran valor al entorno  social en que se desenvuelven. Si bien en nuestro país  hay avances   en la  búsqueda de la   equidad de género  en   los sectores   públicos, privados y políticos, estos  no son los suficientes, queda mucho por hacer,  para garantizar mejores condiciones  de vida en igualdad,  sin discriminación y sin ningún  tipo de violencia contra la mujer.  En  realidad, en este tema, aún  perduran   grandes  desafíos  y el acatamiento  de  exigencias transitadas en un complejo  camino   desde el año 1911,  por una mayor presencia de la mujer, y   por  la participación activa  en el   ámbito laboral y político. Es muy probable, que en estos  espacios  se requiere  de un  diseño  coherente,   promotor de  un   amplio razonamiento  para implementar   acciones de entendimiento entre la institucionalidad estatal y los organismos privados   sobre  la satisfacciones de   las perspectivas   de las mujeres  a similitud  de  los hombres. Y en esto, el Estado y el sector privado,  tienen  una enorme deuda.  

Por cierto,  ya que estos postulados de oportunidades que han marcado   las   diferencias en nuestra sociedad  entre la mujer y el hombre no son  por causas  biológicas, sino  obedecen a  imposiciones de  condiciones sociales y culturales.  En el ámbito político, la exclusión de la mujer de las altas  esferas del poder, está dada de modo  transversal debido al temor  obsesionado  de parte del    patriarcado     político,   que ellas logren romper la   primacía de  una tradición republicana,  puntualizada en que  el sector masculino  es que el lleva la rienda. Y en esta constante lucha de la mujer por conseguir una real equidad de sexo,    al margen de sus concepciones políticas o de la  antigua división política entre izquierda y derecha,  van   encontrando  especiales acogidas en organismos internacionales, como en la Organización de las Naciones Unidas, (ONU). Un gran avance se realizó en la ciudad  china de Beijing, en la Conferencia de la Mujer de 1995, que después de un amplio debate entre países  industrializados y algunos   sudamericanos, asiáticos y africanos respecto  de la transcendencia del uso de la palabra género,  en vez  del término sexo, en los documentos oficiales. Sin embargo,  si bien desde entonces el concepto género   ha adquirido fuerza,  igualmente,  por otro lado, también se están logrando  otros matices  de la participación de la mujer en la sociedad con  las mismas condiciones  de identidad que el hombre,   gracias a la lucha femenina   desplegada durante 103 años.  Lucha, en que la mujer  persiste   en ser reconocida por la sociedad  por sus derechos,  y el aporte que significa su  plena incorporación  al escenario  público, por su capacidad profesional y técnica  y de una   labor social eficiente, pero   sin que ello  parezca  una actitud de favorecimiento  político.  En  nuestro país no es ajeno a esta realidad,  la mujer todavía  no encuentra igualdad de condiciones para competir.  Acá  el 60 % de pobres son mujeres, por tal motivo padecen doble exclusión; por ser pobres y por ser mujeres. Según las estadísticas de la Organización Mundial de Salud ( OMS  ) el  51 % de mujeres de las zonas urbanas y el 69 % de los lugares rurales, han sufrido violencia doméstica.   Asimismo, en el  ámbito económico peruano,  resalta la diferencia del hombre en relación de la mujer.  Un  jefe  de familia gana 1,79 veces más que una  mujer  cabeza   de familia.  Del  62% de  mujeres que  trabajan,  el 60%  laboran  de manera  informal.  En  razón   de los hombres, del  85% que trabajan, el  50%, lo hace en el mercado  informal. Con estos datos que señalan la inequidad de género, celebramos El Día Internacional de la Mujer, con un profundo sentido de reflexión,  orientados a     conseguir una plena  inclusión de la mujer y empoderamiento,   en   los  espacios  económicos, sociales, políticos y  culturales del país, para   conseguir realmente el fortalecimiento de  su familia y de esta manera evitar  que sean objetos de cualquier maltrato físico y sexual de ella y de sus hijos.  

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