El retiro de maestros interinos. Fueron nombrados sin
tener un título, pero con la condición de obtenerlo. El pasado 31 de
enero se los cesó del servicio por no acreditar este documento ni
inscribirse en el examen para que ingresen a la Carrera Pública
Magisterial. Hoy piden seguir en el magisterio.
Milagros Berríos
A Marina Cieza (57) la amenazaron de muerte tantas veces que huyó
hacia Lima. En los ochentas el terror atacaba el país y tocaba la puerta
de las aulas del distrito de Pólvora, en San Martín. Los terroristas no
solo querían acabar con su vida, sino con la de sus hijos. La ex
directora interina, profesional técnica, ex sindicalista asegura hoy
resignada, pero a salvo, que las amenazas en esta zona de emergencia
comenzaron con golpes también castrenses. "Aún prefiero morir de un
balazo que torturada", dice. El miedo –décadas después– la persigue,
aunque solo sea un indeseado recuerdo.
De su natal Chiclayo, con el título técnico de auxiliar de
contabilidad, viajó a Tocache en busca de trabajo. De Tocache escapó a
Lima por su vida. Recorrió 622 kilómetros dejando atrás 8 años de
labores como directora y llegó a Comas para ejercer la docencia. Después
de 24 años se despide de las aulas de primaria con más resentimiento
que pena.
El pasado 31 de enero se oficializó su retiro por no contar con un
título profesional o pedagógico. Marina ingresó como técnica a dictar
clases en la selva, sin ser licenciada en Educación. Lo hizo en los
ochentas, la década con el mayor número de ciudadanos que, con otras
profesiones, siendo bachilleres en Educación o con secundaria completa,
fueron nombrados de manera interina.
Esta iniciativa, años atrás, había nacido a fin de cubrir la demanda
educativa en zonas rurales alejadas, de frontera, alto andinas y
amazónicas. Sin embargo, entre 1985 y 1990 se aplicó en tal medida que
–según la Unesco– habían más maestros interinos que titulados, recuerda
Manuel Paiba, docente experto en legislación magisterial y autor del
primer proyecto de la Ley de Reforma Magisterial.
Puestos como los de Marina tenían una condición desde el inicio: el
obtener el título profesional para lograr su incorporación a la Carrera
Pública Magisterial; es decir, ser maestros de carrera. Mientras que no
lo lograban, estos nuevos profesores ganaban menos que el resto: 1000
soles en promedio.
Esta sería la razón por la que el profesor de Historia y Geografía,
Eyner Acosta (62), no logró obtener el esperado título profesional. En
1984 ingresó como docente en el distrito de Huaylas (Áncash) siendo
bachiller de Psicología. Los 1.050 soles de sueldo mensual resultaron
insuficientes para poder titularse, comenta.
En la Universidad Privada de San Pedro, en Huaraz, siguió la
complementación pedagógica que le permitiría titularse. Luego vedrían
los procesos regulares, la validación curricular, los exámenes con
jurado y más de mil soles en trámites. Llegó a noveno ciclo.
Siete años después lo volvió a intentar. No obstante, en la universidad
ya figuraba como alumno inactivo. Tenía que realizar un nuevo pago de
700 soles para acceder al sistema universitario. Esa sería la última
tentativa para al que le faltan tres años para jubilarse.
Ahora admite que la carga familiar pesó más que la posibilidad de
titularse. "Tuve que aceptar las condiciones de remuneración en el
trabajo, pero el Ministerio de Educación acarrea la responsabilidad en
los docentes. Cree que purgar a los no titulados es una forma de lavar
la crisis que existe", comenta resignado. ¿Qué hará después?, le
preguntan. Él responde con amargura: "A los 62 años, ¿a dónde puedo
ir?".
Marina añade otro motivo.Mientras trabajó en Pólvora (Tocache, San
Martín) también intentó complementar sus estudios en el Instituto de
Educación Superior Pedagógico Público "Gran Pajatén" de Juanjuí, hasta
que la amenazaron de muerte. Escapó a Lima y sus papeles quedaron a la
espera.
El peligro le impidió volver durante varias décadas. Hace 7 años
decidió retornar a Juanjuí. Durante un mes gestionó el título, mientras
el miedo retornaba y llegaba a niveles clínicos. De pronto, en el
instituto se comprometieron a enviar los documentos a Lima. Aún los
espera.
De un bolsón saca certificados, diplomas de capacitaciones. Enseña sus notas como un niño aprobado en conducta.
Para ella no sería una mala idea que les permitan incorporarse,
previo concurso, al cargo de auxiliares de educación. Esa es la
propuesta que el sector recibió por parte del sindicato magisterial a
fin de que los maestros interinos que carecen de título no se queden
fuera del sistema una vez ejecutado el cese. Luego, suelta pequeñas
arengas, reclama el accionar de los gobiernos. Tiene 6 hijos, vive con
su esposo en Independencia y anuncia: "Abriré un restaurante".
CESE Y BENEFICIOS
Eyner y Marina están en la lista de 9.548 docentes que no se
inscribieron para la evaluación excepcional del domingo 29 de marzo, con
la que podían convertirse en maestros de carrera. Para postular debían
acreditar su título y rendir ese examen. Al incumplir con el proceso, y
según la Ley de Reforma Magisterial, debían ser retirados el 31 de
enero. Las resoluciones de cese ya circulan.
Además de la falta de dinero, los profesores interinos
responsabilizan a la lejanía de sus instituciones, la burocracia, la
falta de cursos de profesionalización. "Sabemos que estos maestros ganan
poco, debían trabajar en más de un lugar. Hay que darles una opción
laboral acorde con sus posibilidades. Sería bueno que sean auxiliares",
comenta la especialista Teresa Tovar.
En La Libertad hay 200 docentes cesados, de los cuales 16 son de la
UGEL Sánchez Carrión, a la que pertenece Miguel Ángel Carranza. Durante
25 años permaneció en las aulas como bachiller en Educación. En el
distrito de Sarín tuvo a su cargo a niños del nivel inicial. Él tampoco
sacó el documento por dificultades económicas. Pide otra oportunidad.
"Detrás de uno hay una familia a la que tenemos que mantener".
El investigador Manuel Paiba destaca y reconoce el servicio
"invalorable" de los interinos, sobre todo al asumir lo que no querían
realizar muchos nombrados: llegar a zonas inhóspitas, lejos de áreas
urbanas. A pesar de ello, añade: "Es difícil hacer generalizaciones,
pero... ¿cómo es que la inmensa mayoría, que también trabajó en las
mismas condiciones, sí se llegó a titular?".
Sonia Vergaray (52) cuenta con un bachiller en Educación, pero no con
título. Mientras espera su turno en el local del Sutep, comenta que
–una vez que llegó de Chimbote– no solo debía correr con los gastos de
su familia, sino pagar por un hospedaje y hasta trabajar en otra
institución. A los 25 años comenzó a laborar como interina en una
institución inicial de Márquez, Ventanilla.
Ahora tiene a su cargo sus dos hijos. En unos días la operarán de la
rodilla. Al mes recibe poco más de 600 soles, luego de haber solicitado
un préstamo. Mientras tanto, junto a otros colegas, realiza las
coordinaciones para interponer un acción de amparo y hallar la forma de
no alejarse del magisterio. "En la Dirección Regional del Callao
emitieron –el viernes pasado– un informe escalafonario en el que no
figuran mis capacitaciones ni estudios. Eso ahora lo tiene el
Ministerio...", denuncia.
Lo cierto es que desde la Ley del Profesorado (1984) los maestros
sabían que era necesario contar con el título profesional. Sin embargo,
los periodos se ampliaban y no se determinaba qué se haría con los que
incumplían la medida. Hasta que la Ley de Reforma Magisterial (2012)
puso un plazo de 2 años y, por primera vez, se definió el cese de
aquellos que no contaban con el documento.
El Minedu informó que docentes como Sonia y Miguel recibirán su
Compensación por Tiempo de Servicio (CTS). Paiba, por su parte, detalló
que lo máximo que un maestro podrá percibir (con 30 años de servicio,
categoría A y 40 horas) serían 2.316 soles. También una pensión, según
su régimen.
En mayo próximo, los interinos que desaprueben el examen también serán cesados.
CLAVES
Reacción. El ministro Jaime Saavedra adelantó que el
cese se realiza de manera regular; sin embargo, los maestros podrán
participar en el concurso de auxiliares si es que cumplen con requisitos
como la capacitación y la obtención del título.
Propuesta.
Para que los maestros no pierdan vínculo laboral, el Sutep plantea que
este mes se convoque al concurso para nombramiento de auxiliares. Allí
participarían los maestros interinos.
Grupo. En todo el país hay 14 mil interinos, lo que equivale al 5% de los docentes titulados. De ellos, más de 9.500 son los cesados.